Decisiones de la 73.ª Asamblea Mundial de la Salud


Los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han adoptado distintas decisiones para promover la salud pública mundial que se habían propuesto a la 73.ª Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2020, mediante un «procedimiento escrito de aprobación tácita»

Las propuestas se refieren a los siguientes temas: el fortalecimiento de los esfuerzos mundiales de inmunización; la prevención y el control del cáncer del cuello uterino; una estrategia mundial de investigación e innovación contra la tuberculosis; la atención oftálmica, incluidas la ceguera y la discapacidad visual prevenibles; medidas para reforzar la inocuidad de los alimentos; una estrategia mundial y plan de acción sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual; el Decenio del Envejecimiento Saludable; y la preparación para la gripe.

Fortalecimiento de los esfuerzos mundiales de inmunización por no dejar a nadie rezagado

La propuesta estratégica de la Agenda de Inmunización 2030 prevé un mundo en el que todos, en todas partes, a todas las edades, se beneficien plenamente de las vacunas para mejorar la salud y el bienestar. El objetivo principal es hacer llegar los beneficios de las vacunas a todo el mundo, en todas partes. La estrategia se centra en las personas, está dirigida por los países, se aplica mediante amplias alianzas y se orienta en función de los datos. Estos cuatro principios fundamentales se aplican a un conjunto de prioridades fundamentales, y en la estrategia se pone de relieve que la inmunización es una inversión para el futuro, que crea un mundo más sano, seguro y próspero para todos.

Hay vacunas disponibles para prevenir más de una veintena de enfermedades potencialmente mortales y que contribuyen a que personas de todas las edades disfruten de una vida más larga y más sana. En la actualidad, la inmunización evita más de 3 millones de muertes al año por enfermedades como la difteria, el tétanos, la tos ferina, la gripe y el sarampión; sin embargo, hay demasiadas personas en todo el mundo —incluidos casi 20 millones de niños cada año— que no tienen acceso suficiente a las vacunas.

Prevención y control del cáncer del cuello uterino

La estrategia mundial de la OMS para acelerar la eliminación del cáncer del cuello uterino como problema de salud pública establece objetivos y metas para el periodo de 2020 a 2030. Se centra en tres pilares principales: la prevención a través de la vacunación contra el virus del papiloma humano; la detección y el tratamiento de lesiones precancerosas; y el tratamiento del cáncer de cuello uterino invasivo, incluido el acceso a cuidados paliativos. Debe obrarse colectivamente de acuerdo con todos los pilares para lograr la eliminación.

Para eliminar el cáncer de cuello uterino, todos los países deben alcanzar (y mantener) una incidencia inferior a 4 casos por cada 100 000 mujeres/año. A fin de empezar a transitar el camino hacia la eliminación, la estrategia insta a todos los países a alcanzar las siguientes metas para 2030: la vacunación total de un 90% de las niñas (a los 15 años de edad); la detección se realiza en un 70% de los casos mediante una prueba de alta precisión (una vez antes de cumplir 35 años y otra vez antes de cumplir 45); y se administra tratamiento a un 90% de las mujeres que han sido diagnosticadas con cáncer del cuello uterino (reciben tratamiento un 90% de las mujeres con lesiones precancerosas y un 90% de los casos de cáncer invasivo). Alcanzar las metas «90-70-90» repercutirá en dos frentes: se registrarán descensos de la incidencia y descensos de la mortalidad. Para 2030, la tasa mediana de incidencia del cáncer del cuello uterino disminuiría en un 10%, lo que colocaría al mundo en la trayectoria para evitar 70 millones de casos en el siglo.

Actualmente, el cáncer del cuello uterino mata a más de 300 000 mujeres cada año. Es el cuarto cáncer más común entre las mujeres a nivel mundial, y su carga es mayor en los países de ingresos bajos y medianos, donde el acceso a los servicios de salud pública es limitado.

Investigación e innovación contra la tuberculosis

La estrategia mundial sobre la investigación y la innovación con respecto a la tuberculosis se elaboró con miras a apoyar la labor de los gobiernos y otros asociados para acelerar los progresos y mejorar el acceso equitativo a los beneficios de la investigación en consonancia con los compromisos asumidos en la Estrategia Fin a la Tuberculosis de la OMS, la Declaración de Moscú para poner fin a la tuberculosis y la declaración política de la reunión de alto nivel de las Naciones Unidas sobre la lucha contra la tuberculosis.

En la estrategia se ponen de relieve cuatro esferas de actuación centrales: crear un entorno propicio para la investigación y la innovación relativas a la tuberculosis; aumentar las inversiones económicas en dicha investigación e innovación; promover y mejorar los enfoques para el intercambio de datos; y promover un acceso equitativo a los beneficios de la investigación y la innovación. En la estrategia se propugna también una respuesta unificada y alineada en que los principales asociados y las comunidades afectadas apoyen a los Estados Miembros comprometiéndose a las inversiones o alianzas necesarias para acelerar la innovación.

En la resolución se pide a la OMS que informe cada dos años, hasta 2030, sobre la aplicación de la estrategia. En la resolución se hace un llamamiento a la comunidad científica, los asociados internacionales y otras partes interesadas pertinentes para que realicen investigaciones e innovación alineadas con las necesidades de los países más afectados por la tuberculosis, fortalezcan las alianzas publicoprivadas y faciliten el intercambio de conocimientos. Además, se exhorta a la OMS que preste apoyo técnico y estratégico a los Estados Miembros para la aplicación de la estrategia.

Atención oftálmica integrada y centrada en la persona

Una nueva resolución de la Asamblea Mundial de la Salud se centra en la necesidad de integrar en los sistemas de salud los servicios de atención oftálmica centrados en la persona. El primer informe de la OMS sobre la visión (publicado en 2019) predice un considerable aumento del número de personas con afecciones oculares y deficiencia visual en los próximos años. En la resolución se destacan cuatro estrategias clave para que los Estados Miembros mejoren el acceso a los servicios y reduzcan las desigualdades. La primera es lograr una mayor implicación de las personas y las comunidades mediante la sensibilización sobre la importancia de la detección precoz de las afecciones oculares y la simplificación del acceso a la atención de las poblaciones subatendidas. La segunda es fortalecer la atención oftálmica en la atención primaria de salud para que las personas puedan acceder a los servicios más cercanos a sus hogares. La tercera consiste en mejorar la coordinación de los servicios de atención oftálmica con otros servicios de salud y con otros sectores, como la educación y el trabajo. La recomendación final es integrar la atención oftálmica en los planes estratégicos nacionales de salud y en los planes de cobertura sanitaria universal. Los Estados Miembros recordaron que la prevención y el tratamiento de la deficiencia visual no solo mejoran la calidad de vida de los pacientes, sino que también permiten que estos sigan siendo productivos desde el punto de vista económico.

Medidas para reforzar la inocuidad de los alimentos

Una nueva resolución insta a los Estados miembros a aplicar la iniciativa «Una salud» para promover la sostenibilidad y la disponibilidad de alimentos inocuos, suficientes y nutritivos para todas las poblaciones. Reconociendo las amenazas a la inocuidad de los alimentos, incluidos la resistencia a los antimicrobianos transmitida por los alimentos y el cambio climático, la resolución exhorta también a los Estados Miembros a que inviertan en sistemas nacionales de inocuidad de los alimentos e innovaciones y a que intercambien datos y pruebas oportunas sobre los peligros y brotes de enfermedades de transmisión alimentaria por conducto de la Red Internacional de Autoridades en materia de Inocuidad de los Alimentos (INFOSAN).

Se pide a la Secretaría que actualice la estrategia mundial para la inocuidad de los alimentos con el fin de superar las dificultades actuales y futuras e incorporar nuevas tecnologías y estrategias innovadoras para reforzar los sistemas de inocuidad de los alimentos. También exhorta al Director General de la OMS a que refuerce el protagonismo de la Organización en la Comisión del Codex Alimentarius y la Red Internacional de Autoridades en materia de Inocuidad de los Alimentos, y a que elabore estimaciones actualizadas de las enfermedades de transmisión alimentaria para 2025.

Se estima que cada año enferman en el mundo unos 600 millones de personas —casi 1 de cada 10 habitantes— por ingerir alimentos contaminados, lo que causa 420 000 muertes y la pérdida de 33 millones de años de vida ajustados en función de la discapacidad. La carga de morbilidad recae de forma desproporcionada en los grupos de población más vulnerables, especialmente los niños y los habitantes de los países en desarrollo.

Estrategia mundial y plan de acción sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual

La estrategia mundial y plan de acción sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual insta a los Estados Miembros a reforzar la aplicación de conformidad con las recomendaciones de un cuadro de examen general del programa. En la decisión también se exhorta a los Estados Miembros a que sigan examinando, en las consultas oficiosas que convocará el Director General, las recomendaciones del cuadro de examen sobre la promoción y el seguimiento de la transparencia en los precios de los medicamentos y las medidas para prevenir la escasez de suministros. La decisión pone de relieve la necesidad de asignar recursos para su aplicación por la Secretaría de la OMS y pide además al Director General que presente a la 74.ª Asamblea Mundial de la Salud, en 2021, un informe sobre los progresos realizados en la aplicación de la decisión, por conducto del Consejo Ejecutivo.

Decenio del Envejecimiento Saludable

Los Estados Miembros hicieron suya la propuesta de un Decenio del Envejecimiento Saludable 2020-2030 y pidieron al Director General que informara sobre los progresos realizados en su aplicación cada tres años durante el Decenio. La Asamblea de la Salud también pidió al Director General que transmitiera esa decisión al Secretario General de las Naciones Unidas para que la Asamblea General de las Naciones Unidas examinara la propuesta del Decenio.

Las poblaciones de todo el mundo están envejeciendo a un ritmo más rápido que antes y esa transición demográfica repercutirá en casi todos los aspectos de la sociedad. Ya hay más de 1000 millones de personas de 60 años o más, la mayoría de las cuales viven en países de ingresos bajos y medianos. Muchos no tienen acceso ni siquiera a los recursos básicos necesarios para una vida con sentido y dignidad. Muchos otros se enfrentan a múltiples barreras que les impiden participar plenamente en la sociedad.

El Decenio del Envejecimiento Saludable es una oportunidad de aglutinar a los gobiernos, la sociedad civil, los organismos internacionales, las instituciones académicas, los medios de comunicación y el sector privado con el fin de llevar a cabo durante diez años medidas concertadas, catalíticas y colaborativas para mejorar la vida de las personas mayores, sus familias y las comunidades en las que viven.

Preparación para la gripe

Los Estados Miembros pidieron a la Secretaría que siguiera apoyando la Estrategia Mundial de la OMS contra la Gripe 2019-2030. También pidieron la promoción de sinergias, cuando proceda, con el Reglamento Sanitario Internacional (2005), la aplicación de planes nacionales de preparación y respuesta ante la gripe y los programas de inmunización. Se pide a la Secretaría que informe a la 75.ª Asamblea Mundial de la Salud sobre los progresos logrados por conducto del Consejo Ejecutivo.


Fuente: www.who.int